¿Qué es la conductividad del agua?
La conductividad del agua mide su capacidad para conducir electricidad.
¿De qué depende?
De la cantidad de sales, minerales e iones disueltos presentes en el agua, como:
- calcio
- magnesio
- sodio
- cloruros
- sulfatos
Cuantos más sólidos disueltos existan, mayor será la conductividad.
Se expresa normalmente en:
- µS/cm (microsiemens por centímetro)
- mS/cm (milisiemens por centímetro)
¿Por qué es importante controlar la conductividad?
En instalaciones industriales, una conductividad fuera de rango puede provocar:
1. Corrosión acelerada
Altas concentraciones salinas aumentan el riesgo de corrosión en:
- tuberías
- intercambiadores
- calderas
- circuitos cerrados
2. Formación de incrustaciones
Un aumento de minerales puede generar depósitos sólidos que:
- reducen transferencia térmica
- aumentan consumo energético
- disminuyen eficiencia
3. Fallos en equipos de ósmosis
Una conductividad elevada puede saturar:
- membranas
- resinas
- filtros
reduciendo su vida útil.
Aplicaciones donde este parámetro es crítico
La conductividad es clave en:
- torres de refrigeración
- calderas de vapor
- circuitos cerrados
- equipos de ósmosis inversa
- sistemas de agua potable
¿Cómo se mide?
Se utiliza un conductímetro, que permite lecturas instantáneas y continuas.
Buenas prácticas:
✔ calibración periódica
✔ control histórico de tendencias
✔ alarmas por desviación
✔ integración con sistemas automáticos
¿Qué valores son normales?
Depende del uso:
- agua potable: 50–1500 µS/cm
- calderas: muy baja conductividad requerida
- torres de refrigeración: depende de ciclos de concentración
- ósmosis: conductividad mínima en permeado
No existe un valor universal. Existe un valor correcto para cada instalación.
Señales de que tienes un problema
- aumento de purgas
- consumo químico elevado
- incrustaciones repetidas
- corrosión prematura
- lecturas inestables
Conclusión
La conductividad parece un dato simple.
Pero en realidad es uno de los indicadores más importantes para anticipar problemas en cualquier instalación de agua industrial.
Controlarla es prevenir.
