Limpieza y desinfección de torres de refrigeración: cómo es el proceso y cada cuánto se hace

La limpieza y desinfección de una torre de refrigeración es la intervención más importante de todo su mantenimiento sanitario. Es la que elimina la biopelícula, los depósitos y la suciedad donde la Legionella puede multiplicarse, y la que deja la instalación en condiciones de volver a trabajar con seguridad.

Pero no es solo «echar cloro». Es un proceso con varias fases que exige personal formado, productos adecuados y documentación. En esta guía te explicamos cómo funciona, cuándo hacerla y qué debe quedar por escrito.

Por qué es tan importante

Una torre de refrigeración evapora agua tibia y la expone al aire, lo que favorece la acumulación de suciedad, depósitos y biopelícula. Esa biopelícula protege a las bacterias de los desinfectantes habituales, por lo que no basta con dosificar biocida de forma continua: hay que limpiar físicamente la instalación y desinfectarla de forma general. Te explicamos el problema en nuestra guía sobre el biofilm en instalaciones de agua.

Cuándo hay que hacerla

La normativa de legionela (RD 487/2022) establece una limpieza y desinfección general periódica. Según la interpretación del Ministerio de Sanidad, en torres de refrigeración y condensadores evaporativos debe hacerse al menos dos veces al año, o semestralmente si el funcionamiento no es estacional. En la práctica suele programarse a comienzos de primavera y de otoño.

Además, hay situaciones que obligan a hacerla fuera de calendario:

  • Tras la puesta en marcha inicial.
  • Tras una reparación o modificación estructural de la instalación.
  • Tras una parada prolongada (más de un mes, según la ficha de un fabricante).
  • Cuando los resultados analíticos superan los límites de Legionella.
  • Cuando lo determine la autoridad sanitaria.

El RD 487/2022 fue modificado por el RD 614/2024, por lo que conviene comprobar siempre la versión vigente del texto para frecuencias y medidas correctoras.

Las fases del proceso

Los fabricantes de torres describen un procedimiento en cinco pasos:

1. Preparación

Se señaliza la zona de trabajo alrededor de la torre y, si es necesario, se colocan cubiertas de protección entre la zona de trabajo y el exterior, para evitar que los aerosoles lleguen a personas.

2. Desinfección previa

Se inyecta un biodispersante y un biocida oxidante al agua del circuito, que se mantiene en circulación durante varias horas, controlando el residual. Su objetivo es desprender la biopelícula y los depósitos y destruir el grueso de la contaminación antes de abrir la instalación. Después se vacía completamente el circuito y se desinfectan los elementos que no están sumergidos, como los atenuadores de sonido.

3. Limpieza mecánica

Con la torre vacía se desmontan los elementos accesibles (separadores de gotas, tapas, tomas de muestra…) y se limpian a alta presión y con detergente todas las superficies: relleno, baterías, balsa y separadores. Los lodos se aspiran. Luego se vuelve a montar todo.

4. Desinfección final

Se rellena el circuito, se inyecta biocida y se hace circular para eliminar la biomasa residual y descontaminar la instalación tras la limpieza. Después se vacía otra vez.

5. Llenado y puesta en servicio

Se rellena el circuito con agua limpia y se pone en marcha el programa de tratamiento del agua habitual, que se explica en nuestra guía sobre el tratamiento del agua en torres de refrigeración.

Los productos y las concentraciones deben ser compatibles con los materiales de la torre, y el agua de limpieza debe gestionarse conforme a la normativa de vertidos.

Quién debe hacerla

  • Personal formado y habilitado para trabajos con riesgo químico y de legionela.
  • Con equipos de protección individual, como máscara con filtro, ya que la limpieza a presión y la pulverización generan aerosoles.
  • Siguiendo un protocolo escrito, incluido en el plan de prevención y control de la instalación.

Esta intervención forma parte del plan de prevención y control de legionela, y es responsabilidad del titular de la instalación (que, tras el RD 614/2024, incluye también al explotador).

Qué documentación debe quedar

Una limpieza y desinfección sin papeles es, a efectos de inspección, como si no se hubiera hecho. Debes conservar:

  • Certificado de limpieza y desinfección, con fecha, productos empleados y firma del responsable.
  • Informe del estado de los equipos, con el mantenimiento mecánico realizado.
  • Registro de los controles posteriores: nivel de biocida y calidad microbiológica del agua tras paradas prolongadas, antes de volver a poner en marcha la instalación.
  • Resultados analíticos posteriores, si se han tomado muestras.

Todo debe estar disponible para la autoridad sanitaria y archivarse junto al resto de registros del plan.

Errores frecuentes

  • Hacer solo una desinfección química sin limpieza mecánica: la biopelícula no se elimina.
  • No vaciar ni limpiar la balsa, donde se acumulan lodos.
  • Olvidar elementos auxiliares: separadores de gotas, atenuadores, tomas de muestra.
  • No limpiar tras una parada larga y poner en marcha una torre estancada.
  • No registrar lo que se hace.
  • Usar productos no compatibles con los materiales o a concentraciones incorrectas.
  • Dejar pasar los plazos, o no adelantar la limpieza cuando un análisis sale mal.

Señales de que no puede esperar

  • Resultado de Legionella fuera de límites.
  • Limo, algas o mal olor en la balsa.
  • Depósitos visibles en el relleno o los separadores de gotas.
  • Tras una parada prolongada, reforma o avería.
  • Pérdida de rendimiento de refrigeración.

Limpieza y desinfección con Quiprocalt

En Quiprocalt hacemos la limpieza y desinfección de torres de refrigeración y otras instalaciones de riesgo en Tarragona, Barcelona y Lleida: limpieza física de depósitos y conducciones, desinfección química y térmica, eliminación de incrustaciones y biofilm, retirada de residuos y certificado de desinfección. También nos encargamos del mantenimiento periódico y de la documentación del plan. Si quieres programar la limpieza de tu torre, contacta con nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar y desinfectar una torre de refrigeración? Según el Ministerio de Sanidad, al menos dos veces al año, o semestralmente si el funcionamiento no es estacional, y siempre que haya una puesta en marcha, una reparación, una parada prolongada, un resultado analítico fuera de límites o lo ordene la autoridad sanitaria. Comprueba el texto vigente del RD 487/2022 tras su modificación.

¿Basta con añadir cloro al agua? No. La biopelícula protege a las bacterias. Hay que combinar limpieza mecánica y desinfección.

¿Quién puede hacer la limpieza? Personal formado y habilitado para riesgo químico y de legionela, con equipos de protección y un protocolo escrito.

¿Qué documento acredita que se ha hecho? El certificado de limpieza y desinfección, junto con el informe del estado de los equipos y los registros del plan de prevención.

¿Qué pasa si hay un resultado de legionela fuera de límites? Hay que aplicar las medidas correctoras previstas, que pueden incluir una limpieza y desinfección fuera de calendario. El plan de prevención y el texto vigente del real decreto indican qué hacer según el resultado.

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